Cómo afrontar la Navidad en tiempo de COVID

Con la pandemia  han cambiado muchas cosas entre ellas cómo vivimos las celebraciones. El problema de las reuniones familiares limitadas dejan fuera de nuestros planes lo establecido en  estas fiestas.

En general las personas tendemos a la búsqueda de lo conocido, hacia las costumbres y en definitiva hacia aquello que controlamos. La sensación de control es un estado que nos genera tranquilidad; si bien estaréis de acuerdo conmigo en que este año no ha sido precisamente de transcurrir entre lo conocido, las costumbres y el control.

Algunas personas se habrán dado cuenta de cómo la inseguridad y la incertidumbre les afectan, mientras que otras, en cambio habrán necesitado poner a prueba sus estrategias de adaptación ante las distintas situaciones que no dependían de uno mismo y que desconocían que tenían. Sea cual sea el caso, este atípico año no nos deja indiferentes y el periodo Navideño no va a ser, desde luego, la excepción. Este año no podremos hacer grandes reuniones familiares, no podremos salir de fiesta y sobre todo no podremos abrazar a las personas a las que meses atrás abrazábamos con naturalidad y generosidad. Esta realidad no elegida nos conectará muy probablemente con emociones desagradables como frustración, rabia o tristeza que si no gestionamos de manera adecuada pueden convertir estas fechas navideñas en días grises y fríos.

Claves para un equilibrio emocional estas Navidades

Desde el Centro Ohana Psicología nos gustaría compartir con vosotros algunas claves importantes para vuestro cuidado y también para el de vuestros familiares y amigos durante estas fechas tan señaladas a fin de que todos podáis disfrutar y celebrar apreciando lo mejor de cada momento:

¿Cómo podemos gestionar las emociones  estas Fiestas?

Aceptar nuestras emociones. Todas ellas son legítimas

Al igual que en la anteriores fechas navideñas, también en éstas podemos disfrutar de los sentimientos de ilusión y felicidad, pero es también muy probable que, dada la situación que vivimos, puedan aparecer otro tipo de emociones como el desánimo, la frustración, la impotencia e incluso el enfado o la negación cómo defensa ,debido a la acumulación de hechos, vivencias y noticias desagradables que nos está tocando afrontar desde principios de año y que parece no acabar.

Sin embargo, este tipo de emociones, aunque siempre  dentro de unos límites, son ajustadas dadas las circunstancias. Por tanto, es indispensable que “sepamos” darnos permiso para sentirlas, expresarlas y concederles su espacio, pero procurando no recrearnos de forma excesiva en el malestar.

Aceptar la situación y adaptarnos a ella

El ser humano tiene una gran capacidad para adaptarse a las situaciones nuevas, por lo que si aceptamos que este año las Navidades van a ser diferentes y logramos ajustarnos las expectativas de lo que podremos y no podremos hacer, entonces aumentarán nuestras probabilidades para disfrutar de los buenos momentos.

Para trabajar la aceptación no hay que recurrir al autoengaño con mensajes excesivamente positivos que intenten evitar conectarnos con emociones desagradables. Este trabajo de aceptación consiste en tratar de mandarnos mensajes realistas, ajustados al contexto que estamos viviendo que, aunque no hemos elegido y tampoco es agradable, sí tenemos la oportunidad de reunirnos con nuestros seres queridos y compartir con ellos nuestro cariño.

A estos mensajes, que en psicología denominamos autoinstrucciones, les podemos añadir señales de esperanza de que todo esto pasará y de que volveremos a nuestra vida anterior a la pandemia. En definitiva, no idealicemos tiempos pasados y vivamos el presente aprovechando lo que nos ofrece.

Es un buen momento para mejorar nuestro autoconocimiento y valorar nuestras prioridades

Dado el marcado significado que para unos y otros puedan tener estas señaladas fechas sea por el sentimiento de Navidad, o por el cambio de año, o por ambos, y aún subrayado por la situación de alerta sanitaria actual, es oportuno parar para poder llevar a cabo un autorreflexión.

Un análisis personal, sincero y realista que nos ayude a tomar conciencia de nuestros valores, es decir, de aquello que para cada uno es importante; un análisis que nos estructure lo que ha sucedido a nuestro alrededor, qué cosas querríamos que se mantuvieran el próximo año o qué otras nos gustaría mejorar; en suma, un análisis que nos haga ser más conscientes del momento vital en el que nos encontramos cada uno de nosotros y nos ayude a tomar el control de nuestras decisiones presentes y venideras de un modo más adecuado.

Comunicarnos con los niños y aportarles seguridad y tranquilidad

Estamos apreciando en las consultas de Psicología en Barajas un aumento del grado de preocupación de los niños en relación con el miedo al contagio, lo que suele conllevar un incremento de eso que denominamos “miedos irracionales” (ya que ellos, los menores no tienen tanta capacidad como los adultos para procesar la información que reciben); así, se pueden gestar conductas compulsivas en actos rutinarios, por ejemplo, en el mantenimiento de la higiene.

Los niños y niñas pueden estar pasando por una situación de malestar producto de su incertidumbre y confusión por no saber qué ocurre. La población infantil, al igual que la adulta, necesita reducir en la medida de lo posible esa sensación de inseguridad y desconcierto, por lo que es responsabilidad de los adultos aclararles con la mayor antelación posible lo que sucede y cómo se desarrollarán las cosas en los días venideros, para ellos, días tan deseados. Es primordial informarles sobre qué se espera de ellos (cómo se cuenta con ellos) y garantizarles que sus mayores tienen el control y saben cómo hacer las cosas para que ellos se sientan cuidados y protegidos.

Así mismo, es muy importante otorgarles el espacio necesario para que puedan plantear sus dudas y preocupaciones que con naturalidad  intentaremos resolverles desde la calma.

A lo largo de la historia hemos podido comprobar que el ser humano es capaz de afrontar y superar momentos difíciles, muy difíciles y dificilísimos, sobre todo si dotamos de sentido a aquello que, deseándolo profundamente, lo posponemos o sacrificamos, como es disfrutar, compartir, o cuidar a los que más queremos para salir de esta situación lo antes posible. Aunque sea difícil ahora, la recompensa que supone el futuro con una vida “como antes” es tan anhelada que “tira” con fuerza de todos nosotros para alcanzarlo. Hoy más que nunca podemos aprender que como miembros de esta sociedad nos debemos cuidar los unos a los otros.

Si estás teniendo dificultades para afrontar este periodo y tienes la sensación de que se hace cada día más cuesta arriba e insoportable, en Ohana contamos con un equipo experto que puede ayudarte a reducir tu malestar y acompañarte a resolver aquellas circunstancias que te lo están generando.

IGUALDAD DE GÉNERO:

En coherencia con el valor asumido de la igualdad de género, todas las denominaciones que en este documento hacen referencia a personas y se efectúan en género masculino, cuando no hayan sido sustituidos por términos genéricos, se entenderán hechas indistintamente en género femenino o masculino, según el género de la persona que los desempeñe.

En Ohana Psicología contamos con un grupo de psicólogas expertas en todo tipo de terapias y ofrecemos servicios de supervisión psicológica profesional a psicólogos.

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